Nueva York sufre por recortes federales a despensas de alimentos y comedores populares

Se estima que la cancelación de esta financiación privará por lo menos 7 millones de kilos de productos frescos

No se trata de un rumor, es un hecho: el gobierno federal ya cortó fondos, a los programas de productos frescos para los bancos de alimentos y las escuelas públicas. En Nueva York el gobierno estatal, líderes municipales y algunas organizaciones están todavía analizando, cómo revertir la posibilidad de que vegetales y frutas, desaparezcan por completo de estos programas.

Como expone de forma alarmante el centro de Policías de Alimentación de Hunter College en la Ciudad de Nueva York, (NYC Food Policy) “en otra ronda de congelaciones de fondos federales, los bancos de alimentos y las escuelas de todo el país, se han quedado sin sus envíos habituales de alimentos frescos para esta primavera”.

Ya estaba programada desde el año pasado, una distribución de ayuda de aves, frutas y vegetales, durante el año fiscal 2025, a través del Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia (TEFAP), administrado por el Departamento de Agricultura (USDA).

Como confirmó Feeding New York State, la asociación estatal de bancos de alimentos, se estima que la repentina cancelación de esta financación, privará a Nueva York de aproximadamente 7 millones de kilos de alimentos, lo suficiente para proporcionar más de 13 millones de comidas a neoyorquinos que enfrentan dificultades.

En las últimas semanas, muchos bancos de alimentos, se enteraron de que los envíos que esperaban recibir este mes, habían sido suspendidos, en un momento en que en Nueva York crece las demanda de estas ayudas, especialmente en los cinco condados de la Gran Manzana. Aqui funcionan más de 700 centros de ayuda nutricional a los más vulnerables.

“Estamos luchando para ver cómo compensamos con donaciones privadas y fondos de la Ciudad. Porque afortunadamente aquí hay gente multimillonaria, que ayuda mucho. Eso es una maldad grandísima, porque están condenando a pobres criaturas, a recibir solo latas y productos procesados”, expresó a El Diario una voluntaria hispana, de una despensa de alimentos en Manhattan.

Golpe a los agricultores locales
Asimismo, la congresista neoyorquina Kirsten Gillibrand aseguró que la administración Trump recortó 1,000 millones en fondos federales para programas alimentarios, escuelas y guarderías que ofrecen comidas. Y está cancelando otros $500 millones en fondos ya aprobados para el TEFAP.

“En el país más rico del mundo y uno de nuestros principales productores mundiales de alimentos, nadie debería pasar hambre”, declaró la senadora Gillibrand.

Además de afectar a familias y niños más pobres, la legisladora afirmó que los recortes también perjudicarán a los agricultores de todo el país, ya que los fondos se destinarían a comprar vegetales y frutas cultivadas localmente.

Productos frescos en las escuelas
De igual forma, NYC Food Policy, alertó que el Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York informó a las escuelas de los cinco distritos que, “a partir del 31 de marzo, el Programa de Frutas y Verduras Frescas se suspendería por el resto del año académico 2024-2025, como resultado directo de los recortes de $1,000 millones del USDA a los programas de compras agrícolas”.

Aunque se temía que los programas de comida saludable en los planteles públicos terminarían, fuentes municipales confirman que se cubrirán los refrigerios durante el resto del año escolar, con fondos municipales.

De igual forma, varios programas de bancos de alimentos están tratando de hacer frente a la situación, para evitar que componentes nutricionales desaparezcan por completo de sus centros. Aunque reconocen que con los recortes federales, harán mucho daño.

“No nos quedaremos de brazos cruzados, ni nos resignaremos. La solidaridad forma parte de los valores de los neoyorquinos. Vienen tiempos difíciles, para proveer nuestros inventarios, en un momento en el cual hay más gente necesitada. Pero lucharemos, para obtener otras fuentes. Nueva York le debe demostrar al gobierno federal, que a pesar de los golpes, se levanta“, comentó de forma extraoficial otra voluntaria de Food Banks NY.

Ante este escenario, Vince Hall, jefe de relaciones gubernamentales de Feeding America, una red nacional de más de 60,000 despensas de alimentos, comentó a The New York Times, que cuando preguntó a los funcionarios del USDA, sobre los envíos suspendidos, le dijeron que “estaban revisando los programas de ayuda alimentaria”.

Momento duro
Los bancos de alimentos de todo el país, están luchando por compensar, un déficit presupuestario de 500 millones de dólares, después de que la administración Trump congelara los fondos para distribuir este tipo de productos a los residentes más necesitados.

Y, precisamente, esto sucede cuando está claramente documentado, cómo las filas de los bancos de alimentos son cada vez más largas, incluso de personas que tienen trabajo, y tienen que tomar decisiones duras para poder sobrevivir.

Por ejemplo, el año pasado, la organización City Harvest NYC que lucha contra la inseguridad alimentaria, informó que en Nueva York las visitas a los bancos de alimentos, por parte de familias con niños aumentaron casi un 100 % en comparación con los niveles previos a la pandemia. Y la mayoría de los hogares con niños, tienen dificultades para llegar a fin de mes.

El informe de 2025 de Robin Hood, reveló que casi 1 de cada 4 neoyorquinos vivía en la pobreza y tenía dificultades para satisfacer sus necesidades básicas.

Como especifica esta amplia investigación, que describe la pobreza en la Gran Manzana, en 2023 el costo de cinco necesidades básicas que conforman la línea de pobreza (alimentación, vivienda, servicios públicos, ropa y teléfono/internet), superó el crecimiento de los ingresos y la tasa de inflación general.

“Esto elevó el umbral de pobreza a $47,190 para una familia de cuatro personas que alquila, un 7.5% más que el umbral de pobreza de 2022 de $43,890, lo que provocó que más neoyorquinos cayeran por debajo de esta línea”, precisó el reporte.

Más personas necesitan ayuda:

  • 1 de cada 3 neoyorquinos ha dependido de una despensa de alimentos durante un período de tres años después de la pandemia
  • 31% de los neoyorquinos adultos experimentaron dificultades alimentarias en 2023
  • 44% de las familias con niños en la ciudad de Nueva York registraron dificultades alimentarias en 2023
  • 60% de las personas que recurrían a los programas de alimentos gratuitos, antes de la pandemia tenía un problema de salud grave que limitaba su capacidad laboral.
  • 48% es el promedio de personas que tienen un problema de salud que acudieron a un programa alimenticio en 2023, lo que pone de relieve que un grupo diverso de neoyorquinos, incluidos aquellos que gozan de buena salud, recurren a las despensas en momentos de necesidad.
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